Imágenes más ligeras con la misma apariencia
Las imágenes suelen representar la mayor parte del peso de una página web, y unas cuantas fotos sin optimizar pueden ralentizar la carga y consumir datos móviles rápidamente. Reducir su tamaño antes de subirlas es una de las mejoras más sencillas y eficaces de rendimiento. El Compresor de imágenes realiza este proceso en tu navegador, garantizando que fotos privadas y diseños confidenciales permanezcan en tu dispositivo.
Lo que te permite hacer
Arrastra hasta 20 archivos JPG, PNG o WebP simultáneamente, con un límite de hasta 50 MB por archivo. Ajusta el nivel de calidad mediante el control deslizante (se recomienda iniciar en el 80% para uso web), modifica opcionalmente el formato de salida y establece dimensiones máximas manteniendo las proporciones. Comprueba el ahorro de espacio en cada archivo, utiliza el visor comparativo antes y después para validar el resultado y descarga las imágenes individualmente o en un archivo ZIP.
Elección del formato adecuado
- JPG es idóneo para fotografías convencionales. Genera archivos muy contenidos pero no admite transparencias.
- PNG resulta perfecto para logotipos, capturas de pantalla y gráficos con transparencias o bordes definidos. Es un formato sin pérdida, por lo que resulta más pesado en fotografías.
- WebP proporciona habitualmente archivos más reducidos que JPG o PNG con una apariencia idéntica y cuenta con compatibilidad en todos los navegadores modernos, siendo la opción por defecto más recomendada para la web.
Claves para una optimización óptima
Redimensiona primero. Una imagen de 4000 píxeles mostrada en un contenedor de 800 píxeles desaprovecha la mayoría de su resolución; adaptar las dimensiones ahorra a menudo más espacio que disminuir la compresión. Comienza en un 80% de calidad, revisa el control deslizante comparativo y disminuye únicamente si no se aprecian artefactos visuales. Si requieres convertir estas imágenes a formato PDF, consulta nuestras Herramientas de documentos.